miércoles 15 de junio de 2011

Presentación nº 14 Revista Literaria Eclipse

"El próximo 27 de junio, lunes, tendrá lugar la esperada presentación de la revista literaria Eclipse con su nuevo número Los sueños.
La cita tendrá lugar en la Sala de Juntas de la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza, a las 18:00 horas. Entre otras cosas, tendremos la compañía del creador del logo de la revista Eclipse, Dani, y del poeta Ángel Guinda y anunciaremos las novedades que trae el número. ¡No os la perdáis!"
 http://revistaliterariaeclipse.wordpress.com/2011/06/14/presentacion-revista-eclipse-n%C2%BA-14-los-suenos/

lunes 6 de junio de 2011

Russian Red: Obligación en la FNAC

El otro día una amiga me enviaba esta reseña acerca de un acto musical, por llamarlo de alguna manera, en la tienda de la FNAC de pl. España en Zaragoza. No hay comentarios al respecto, la verdad...


"Indignación esta tarde con Russian Red en el FNAC.

Espero que hoy a ninguno de los indignados de la plaza del Pilar se les haya ocurrido hacer un reset y darse un pequeño premio, por otro lado, sobradamente merecido, ya que todo hay que decirlo, estan defendiendo algo que todos deseamos y muchos no nos atrevemos a poyar, al menos como ellos lo hacen, por aquello de que se está mejor en casa, pegaditos a nuestros objetos amados y nuestras comodidades y porque en estas fechas -también que malas- hay que estudiar...

Pues bien, digo esto, porque si para premiarse se les ha ocurrido hacer un descansito e ir al FNAC a la presentación del disco de Russian Red, habrán vuelto mucho más indignados y con peor “mala leche”  si cabe, con todo lo que estamos teniendo últimamente... Ya que después de estar haciendo una educada cola, durante más de media hora, la megafonía ha anunciado que sólo los que comprasen el disco y llevasen el ticket en la boca, ¡perdón! esta ultimo ya es de cosecha propia, fruto de la imaginación cabreada, sólo había que llevarlo visible al lado del disco para poder entrar a la presentación y sólo los compradores un disco por persona 13,95 euracos de ahora de la crisis, serían los elegidos y podrían entrar a ver la presentación.
Eso creían los pobres incautos que, ya pasando de la hora, han subido en horda a la caja a pagar y proveerse del requerido ticket.
Al bajar, ya con todo lo necesario para el disfrute de la presentación, cómo se les ha quedado el cuerpo, cuando ha vuelto a sonar la megafonía avisando de que ya no había aforo, cuando llevaba ya más de 10 minutos que no entraba nadie a la sala donde se presentaba...
Y hay que decir, para más cabreo, que en ese tiempo la caja no ha dejado de registrar ventas del maldito disco que, por otro lado, debe de ser una birria. Digo esta cursilería por hacerme la comedida escribiendo, porque si necesitan obligar a la gente a  comprarlo antes de escucharlo... “no las tienen mucho con ellos de que valga la pena y sea muy bueno” como se dice aquí en nuestra tierra,  ni creo que los que han organizado el cotarro puedan dormir bien esta noche, con la que esta cayendo, poniendo de esta manera su granito de arena.
Aunque igual piensan que los jóvenes en Zaragoza tienen mucho dinero para gastarlo en tontadas... o les da igual ¡vaya!

Anaís P. Layed (31 Mayo 2011)"


En fin, de vergüenza... otro desesperado acto más de la agotada industria del disco, obligando a comprar un disco antes de si quiera escuchar una muestra de él. Opinen ustedes mismos.

lunes 30 de mayo de 2011

jueves 26 de mayo de 2011

La noche del altercado...



Comenzaba todo con tiempo, y qué suerte. Esperaba a mis seis compañeros de noche y de micro y ya surgía el primer inconveniente (y casi el último afortunadamente): Me había dejado mis escritos en el bar donde había estado tomando algo con Sergio, para no decaer.

Fui corriendo intentando evitar la desgracia, y allí estaban, ¡salvado! El camarero me dio una gran alegría al decirme que me los había guardado. La cosa mejoraba. Fue llegando la gente: Amigos, viejas caras, gente conocida y completos extraños. Eran inevitables los saludos y los reencuentros. Había expectación en el ambiente. Para mí el tiempo era un instante complejo y los nervios una agradable sensación. Se retrasa nuestro amigo y compañero Eduardo, pero al cabo llega y celebramos su aparición. Son y veinte y va a comenzar. Le doy la señal a Frisa que, lentamente, baja los fades de la música.
Un tranquilo Nacho da comienzo al acto presentando a las personas que participan: Elia, Sergio, Mapi, Eduardo, María, Mapi y el que escribe. Unas palabras relajadas y solemnes prometen una noche con expectativas. Espero que se cumplieran.

Los nervios desembocan en mi turno, mi turno en el que rompo el hielo dando agradecimientos (totalmente sinceros) a todos los que hicieron posible la noche. Aunque suene a tópico, en esa ocasión a diferencia de otras, no hubiera sido posible de otra manera. Para relajar el ambiente un poema sacada del celuloide provoca la risa y nos relaja a todos (sobre todo a mí).  Comienzo brevemente a recitar unos poemas iniciales y, al poco, anuncio haber encontrado en un autobús un cuaderno de poemas (presuntamente de otras personas). Me dispongo a leer los textos del poeta sin rostro. Ya voy acabando y siento la velocidad final. Me queda poco tiempo y he de ir acabando. Un texto rotundo finaliza diciendo: "Estos no son mis escritos".
Un cuaderno apócrifo: Siempre me gustó la farsa.

Detrás de mí vendría Elia, con sus poemas de cuerda. Con los nervios del momento dota a sus textos de una carga neurótica que inquietó todo el bar. Finaliza sus poemas y contenta, acaso piensa que desearía no haber tenido esos nervios, pero le da igual porque todo marcha según lo previsto y nadie podría estar más contento.
Así se seguirían el resto de mis pedazo de compañeros; Sergio con su poesía  midiendo gramo a gramo la noche (como si fuera algo pertinente de medir) sorprende con su poesía llena de conceptos, donde el cuerpo toma un lugar indiscutible, las imágenes fluyen de sus textos y un Rolando Mix inicia sus palabras. Aparece entonces Mapi, con su poesía esencial, de la pura mujer, en la que la causa de una mujer Macarena, o mejor dicho de La Mujer, nos cautiva al bar entero.

El descanso... la euforia comienza a brotar; pero aún queda la mitad de compañeros y ellos aún sufren los nervios en silencio. Quince minutos, hay que volver. Nacho, ya aliviado, finaliza su segunda presentación, en el tono reposado de la noche. Sale Eduardo, desde el otro lado del océano sus palabras vienen a la ciudad del cierzo a mostrarnos la cara de la vanguardia, una poesía que no deja indiferente y que nos sumerge en los movimientos de ajedrez y las mortales balas. Le toca a María, como la mayoría es su primera vez en esto, con voz dulce nos va deshojando los entresijos de una historia de alzheimer que, inevitablemente, tenía que ser de final a principio, un tono ambiguo se mezcla en el ambiente. Risas y tristeza, por ambas partes.
Llega el final, la euforia está al borde de la explosión. Ainhoa se prepara, con su original propuesta, como una juglar de épocas cercanas a través de libros lejanos comienza su función de rapsoda de una historia en verso en la ciudad de Venecia, su cándida voz nos deja perplejos a todos mientras nos introduce en una historia anacrónica. Aplausos finales. Todo ha acabado. No puedo evitar la sonrisa de quien está feliz, esa que no se borra de la cara. Alterado (o altercado) de aquí para allá saludo y despido, a diestro y siniestro, una noche pare recordar. Nos hacemos fotos juntos y, así, comienza la noche y la celebración. Pero lo que en la noche pasa, en la noche queda y es harina de otro costal.

lunes 16 de mayo de 2011

"Altercado Poético"

El próximo Jueves, 19 de mayo, a las 22 h. tendrá lugar en el bar Candy Warhol una velada de lecturas con el nombre de: Altercado Poético. Durante, aproximadamente, una hora y pico siete invitados nos entretendrán con sus textos pasados por copas (como todo buen bar). A saber: Eduardo Fariña, Mapi P. Freixas, Elia G. Zarranz, Sergio Gómez, María Coduras, Ainhoa Corral y Adrián Flor.

Como siempre, una buena alternativa para esas noches que te apetece algo distinto y de calidad. Las noches se vuelven poéticas en el Candy Warhol.
¡Espero que lo disfrutéis y nos vemos por allí!

domingo 15 de mayo de 2011

Setenta y cinco veces Labordeta

A partir de ahora, haré de satélite de las entradas en la Revista Literaria Eclipse: http://revistaliterariaeclipse.wordpress.com/

"Acabó con Chantal Maillard y Antón Castro el ciclo “Este Jueves, Poesía”. Pero Zaragoza sigue a máxima potencia. Esta semana, sin ir más lejos nos encontramos con la esperada presentación del libro Setenta y cinco veces uno (Poesía reunida
1945-2010) de José Antonio Labordeta (Zaragoza, Eclipsados, 2011). La presentación correrá a cargo de Ángela Labordeta, Antonio Pérez Lasheras, Alfredo Saldaña e Ignacio Escuín.
En la propia presentación se podrá adquirir el libro y, al término, se servirá un vino por cortesía de la Editorial Eclipsados.
Según la propia nota informativa del Editor:
“Ya ha transcurrido un año desde el instante en el que este libro empezó a tomar forma en nuestras cabezas. Félix Romeo, cazador de sueños, dibujó para nosotros este viaje a la poesía de José Antonio Labordeta, que soñó con este libro y le puso título. Setenta y cinco veces uno (Poesía reunida: 1945-2010) es una obra en dos volúmenes que recoge toda su poesía publicada y algunos de los poemas inéditos que el autor dio por finalizados. El riguroso estudio crítico realizado por Antonio Pérez Lasheras, La duda del paisaje (Vida y obra de José Antonio Labordeta), nos muestra un perfil del autor que aunque era conocido por todos no se había reivindicado como principal. Como puede observarse a través de estos dos volúmenes, José Antonio Labordeta fue siempre un poeta convencido, honesto y cálido. Hoy sus versos lo recorren todo.
Ignacio Escuín Borao”
La sesión será el próximo martes 17 de mayo de 2011, a las 20:00 h. en el hall del Teatro Principal de Zaragoza.
Una propuesta interesante para recuperar el legado de José Antonio Labordeta que nos dejó el año pasado. Habrá que leerlo para opinar, pero desde luego que promete."

viernes 25 de marzo de 2011

"Continuidad de los parques" Julio Cortázar.

No sé si será ilegal o no, ahora con tanto jaleo y debate sobre el tema. Pero, de verdad lo digo, no veo ningún crimen en hacer lo que voy hacer (aunque algunos lo quieran considerar delito). Para los que no lo hayan leído, y lo lean ahora, tampoco lo será. No gano nada, más que lo lean, y sabrán de lo que les hablo:


"Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
    Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano. la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela."

domingo 20 de marzo de 2011

La vuelta de los átomos.

...era yo aún muy niño y, como todos esos recuerdos lejanos, lo recuerdo como si fuera un sueño.
En la ya irreconocible cadena de la 2 emitían un programa que, siendo sincero, no puedo decir de qué trataba.
Tampoco importa. Lo que sí recuerdo, como si hubiera penetrado en lo más profundo de la mente para quedarse cómodo allí, fue un momento en el que, mediante dibujos animados, salían los horrores que podía suponer la energía atómico-nuclear. Era yo aún muy niño cuando descubrí, de modo infantil, los horrores que ahora se vuelven a temer.

Ahora con lo de Japón, las palabras de Saramago remiten.