Guarecerse toca. Empieza ya a llegar el frío, y un frío duro en Aragón este año.
No sé si es porque hemos tenido unos días cálidos, o porque realmente hace frío; pero este año se nota. Con el calor, se están yendo las ganas de salir a la calle, con los amigos; volvemos todos a nuestras cuevas platónicas por un instante, no vaya a ser que el frío de fuera nos deje helados.
Si bien la estúpida ley de regulación del "botellón" no ha conseguido nada, el cierzo va a acabar (temporalmente, por supuesto) con esta tradición ya tan entrada en nosotros, los jóvenes.
Empieza a haber un movimiento por alquilar inmuebles, locales, para así hacer estas actividades, que vuelven a verse mal. Dentro de poco tanto los fumadores, como los jóvenes que bebamos, vamos a parecer criminales, casi drogadictos, teniendo que recluirnos en sitios escondidos, por miedo a sufrir las represalias del "entrañable" y supracatólico, Belloch. Qué suerte, como el tiene dinero para beber en cualquier bar...
viernes 6 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentarios:
Es cierto: las copas son muy caras.
Es cierto: El botellón caería mejor si, 1º recogieráis toda la basura generada (la margen izda del Ebro da pena cuando mañanero salgo a correr) y 2º ocupar lugares dónde no se moleste al personal que duerme, vela o... jejeejej
Salu2 Córneos.
Publicar un comentario en la entrada